Alejandro Marqués: “Yo siempre estaré dispuesto a representar a Venezuela”

Mientras las ligas de fútbol siguen sorteando su futuro durante esta pandemia, la vida continúa. Mejor o peor, pero sigue. Los torneos de máximo nivel están a la espera de una resolución final que pueda sacar a flote un deporte que, con felicidad y tristeza, llena a las masas. En esa misma espera están los jugadores, quienes se mantienen en vilo frente a la pandemia del coronavirus.

Alejandro Marqués (Venezuela, 2000) no escapa de esa realidad. Con un futuro prometedor, el joven atacante de la Juventus sigue dando de que hablar en su país natal. Con sus aciertos y errores, Marqués tiene un objetivo claro: demostrar de lo que es capaz y afianzarse en una de las ligas más competitivas del mundo.

Hace unos años saliste de Venezuela a Barcelona junto a tu familia. ¿Cómo fueron esos primeros años en el Espanyol y luego en el Jàbac?

Cuando cumplí los 12 años, mi familia estaba convencida de que la situación en Venezuela era insostenible y que desafortunadamente nuestro futuro estaba fuera de nuestro país natal; por ello, tuvimos que dejar todo atrás (familia, amigos, profesión, trabajos, estudios), tal y como lo han hecho en la última década otros 6,5 millones de venezolanos. Al llegar a España hicimos un recorrido breve en Madrid, Barcelona y Valencia para evaluar y decidir dónde convenía más asentarse. En esa
semana coordinamos pruebas en canteras de fútbol de cada ciudad que visitamos.

Durante ese mes hice varias pruebas en diferentes canteras; el Espanyol de Barcelona me había aceptado, al igual que el Valencia, el Rayo Vallecano y Alcorcón. Con toda la información recopilada en esas 4 semanas, mis padres decidieron que lo mejor para todos era residenciarnos en Barcelona y todos tuvimos que comenzar de cero. El primer año fue muy duro por todos los cambios que supone recomenzar, ya que aquí nadie me conocía ni sabía de lo que era capaz, por lo que tuve que esforzarme más para ganarme un puesto en la plantilla. Sin embargo, creo que el primer año me infravaloraron dándole preferencia y más minutos de juego a otros que se esforzaban menos y que tenían menos condiciones físicas y técnicas que yo. A pesar de tener un contrato de dos años, mi padre y yo decidimos salir del Espanyol al finalizar el primer año, para no perder más tiempo y buscar otro club que me diera la oportunidad de jugar más minutos. Fue allí cuando llegamos al Jàbac (el director de la cantera nos dijo que me había ido a ver a un partido en la pretemporada del inicio de mi segundo año en el Espanyol contra el Rubí FC y que solo le habían bastado los 10 minutos para quedar convencido de mi valía). Esa decisión fue muy atinada, porque durante los 3 años que estuve en el Jàbac no solo jugué en una categoría superior a la que me correspondía jugar en mi segundo año con el Espanyol, sino que además fui titular indiscutible, y durante cada uno de esos tres años quedé como el máximo goleador del club.

¿Cómo te tomó la noticia cuando te enteraste que el FC Barcelona te quería?

Luego de sobresalir en las tres temporadas que jugué en el Jàbac, Girona FC nos presentó una primera oferta para mi desarrollo deportivo, y luego le siguieron diferentes clubes de toda España. Quedé gratamente sorprendido porque esa temporada (2016/2017) llegamos a totalizar 11 ofertas recibidas, siendo 6 de ellas de canteras de equipos de Primera División de España: Valencia, Villarreal, Alavés, Girona, Espanyol, entre otros. Sin embargo, nos llenamos de mucha alegría cuando nos llegó la última oferta y nos dijeron que el FC Barcelona me quería. Después de evaluar todas las propuestas, analizar las ventajas y desventajas y comprender los riesgos de cada una, nos decidimos por la del Barça, ya que los responsables de captación mostraron mucho interés en mí, así como mucha claridad de por qué me querían y cómo les podía ayudar en las próximas temporadas. No obstante, lo que más me motivó en lo personal fue aceptar el reto que supone ingresar a una de las canteras más competitivas de Europa.

En tu corta carrera ya tienes la dicha de tener en tu palmarés un título de UEFA Youth League y un Europeo Sub-19, ¿te imaginabas este escenario hace unos años cuando emigraste de Venezuela?

La verdad es que de pequeño, al igual que el resto de los chicos, siempre soñé con estar en un gran club y en un gran equipo, pero una cosa es tener la ilusión y otra es vivir todo eso. Cuando emigras de tu país por las razones que emigramos nosotros, sales con mucha incertidumbre, pero a la vez llegas con la obligación de darlo todo por esa necesidad de recomenzar y hacerte un lugar. Siempre me imaginé de pequeño jugando una Champions juvenil, pero nunca me imaginé que lo haría y la ganaría con el Barcelona; tampoco imaginaba jugar y ganar un Europeo Sub-19 con España. Realmente ambas han sido experiencias excepcionales.

Además, has tenido la fortuna de poder entrenar junto a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. ¿Qué opinas de estos dos grandes jugadores?

Es una gran suerte tener a tan corta edad la oportunidad de entrenar y de apreciar de cerca las cualidades de estos dos monstruos del futbol. Messi es talento puro, mientras que Cristiano es un ejemplo de disciplina, trabajo y superación continua.

Tu renovación con el FC Barcelona no se pudo concretar, pero la Juventus se interesó y ofreció un proyecto deportivo y económico muy bueno. ¿Cómo ha sido el proceso de adaptación y qué aspectos resaltas del fútbol italiano en comparación con el fútbol español?

Siendo el club de fútbol más exitoso e importante de Italia, y siendo uno de los mejores cuatro clubes de Europa, tiene mucho que ofrecer a sus jugadores. En este proceso de adaptación he recibido un gran apoyo del personal gerencial, quienes me han atendido de manera permanente desde mi llegada a Turín, facilitándome todo lo necesario para residenciarme y continuar con mi desarrollo personal y deportivo. El personal técnico también me ha ayudado a que esta adaptación sea más sencilla. Con relación a las cualidades del Calcio respecto a la Liga, pienso que destaca principalmente la exigencia física, ya que en Italia hay un fútbol más agresivo y dinámico para el que necesariamente debes tener óptimas condiciones físicas. Aunque tengo poco tiempo de haber arribado al club y los efectos del COVID-19 han truncado la continuidad de mi adaptación y del resto de actividades, no dudo de que todos saldremos más fortalecidos cuando todo esto pase. Mi llegada a la Juventus la considero una importante oportunidad de desarrollo profesional, la cual aprovecharé al máximo.

¿Cuáles son tus objetivos a corto plazo en esta nueva etapa de tu carrera en Italia?

En el corto plazo tengo como objetivo lograr mi total adaptación al club y al fútbol italiano, demostrar de lo que soy capaz. En el mediano plazo tengo como objetivo continuar trabajando muy duro para ganarme la oportunidad de estar en el primer equipo de la
Juventus.

En los últimos días han circulado fotos en las redes sociales de tu paso en la Selección Nacional Tricolor de Venezuela, compartiendo equipo con jugadores reconocidos de la sub-20 como Jan Hurtado y Manuel Godoy. ¿Qué recuerdos se te vienen a la mente al ver estas fotos? ¿Mantienes contacto con algún compañero de esta foto o de la selección sub-20?

Excelentes recuerdos. La Selección Tricolor 2000 era un equipazo. El profe Cabruja tuvo la iniciativa de organizar el Campeonato Nacional de Fútbol Menor en el que se daban cita las selecciones estatales. Estas selecciones territoriales eran integradas por los mejores jugadores de cada estado del país, los que más sobresalían en todos los equipos que competían en las ligas de cada rincón de Venezuela. Al llegar al campeonato nacional (mientras todos estábamos una semana entera esforzándonos en esas competiciones), el profe Cabruja efectuaba un nuevo filtro y volvía a seleccionar lo mejor de lo mejor, con lo cual armó esa plantilla de jóvenes talentos que incluso logró llevarla a España (Madrid y Alicante) para foguearla contra equipos de nuestra misma edad o mayores.

Recuerdo que de 11 partidos que jugamos en España, ganamos 10 y empatamos 1 contra una categoría del Elche que era mayor que nosotros. Fueron excelentes momentos, grandes enseñanzas y mucho compañerismo. Recuerdo con satisfacción haber quedado máximo goleador durante tres años seguidos en los Campeonatos Nacionales 2009, 2010 y 2011. Aún mantengo contacto no solo con varios compañeros de la Selección Tricolor 2000, sino también con los muchachos de la Vinotinto sub-20.

Desde el 2018 existieron acercamientos por parte de Rafael Dudamel y la FVF para contar con tu participación en distintos partidos de preparación de la Vinotinto sub-20: un cuadrangular en Paraguay, otro en Colombia y por último uno en España, el COTIF. Finalmente, el director técnico no te incluyó en la lista para estos partidos de preparación, ni para el Sudamericano Sub-20 que se disputó en Chile. Hemos buscado más información respecto al tema y tenemos entendido que las exigencias que te pedían podían perjudicar tu puesto en el Barcelona, y debido a eso no pudiste asistir a los módulos de preparación previos a estos torneos, pero queremos que nos comentes lo que realmente pasó. ¿Tu ausencia con la Vinotinto se debe a diferencias que hubo con Rafael Dudamel o existió alguna negativa de tu parte para vestir la camiseta selección?

En ningún momento ni yo ni mi entorno hemos manifestado negativa alguna para vestir la camiseta de la selección; al contrario: formar parte de una selección nacional es motivo de profundo orgullo y estamos deseosos de ello. Lo que es inaceptable es que una federación o un seleccionador haga exigencias absurdas, sin importarles las consecuencias que sus exigencias puedan tener en el futuro y en la carrera de sus futbolistas. Es absurdo y egoísta que te presionen para que decidas ir a una caimanera en Paraguay para tan solo jugar amistosos, y que con ellos te pierdas la oportunidad de debutar como profesional con solo 17 años, en la División de Plata del fútbol español con el Barcelona (categoría que estaba a 3 niveles por encima de la categoría para la que el club me fichó originalmente).

Es absurdo y egoísta que teniendo una convocatoria aprobada para conocerte e integrarte durante una semana con tus compañeros de la Vinotinto sub-20 dentro de España, específicamente en el COTIF, el seleccionador y la FVF decidan unilateralmente cambiar esta oportunidad que solo te ausentaba siete días del club, por otra agenda diferente que te exigía estar 28 días fuera de España con otro equipo diferente al que debía viajar al Sudamericano Sub-20, y además para perder las dos primeras semanas de esos 28 días en entrenamientos físicos con la sub-21 en Margarita, como si en el CENAR fuera a prepararme mejor que en La Masía del Barça. Es absurdo y egoísta que te presenten un nuevo programa de exigencias previo al Sudamericano, que implicaba extraerme del Barcelona durante 63 días (justo inmediatamente después de haber estado ausente los tres meses previos por baja médica). Aceptar semejante planteamiento implicaba estar ausente del club el 70 % de toda la temporada 2018-2019.
Igualmente, resulta absurdo que la FVF aún mantenga deudas pendientes contigo desde el 2015, y a la fecha no nos hayan reintegrado el gasto de un boleto aéreo que la selección venezolana sub-15 nos pidió, con un día de antelación, que pagáramos con recursos propios para asistir al último módulo previo a los Juegos Centroamericanos 2015, con la promesa de reintegrarnos dicho gasto a la brevedad. Resulta muy poco serio que a la fecha no solo hayan sido irrespetuosos en el cumplimiento de sus compromisos, sino que además no se hayan dignado a contestar nuestro reclamo. Pero la guinda del pastel, que además de absurdo es deplorable, es que la máxima autoridad del fútbol en Venezuela intente desacreditarte con reiteradas campañas mediáticas usando las plataformas comunicacionales y medios propios de la FVF, por el simple hecho de que tú no quisiste caer en su juego. Luego de todo lo anterior, yo te pregunto: ¿Qué hubieras hecho tú en mi lugar?

¿Qué les dirías a las personas que dicen que tú no te sientes venezolano por vestir la camiseta de otra selección juvenil?

Nací y me crie en Venezuela, y como todos los venezolanos y venezolanas, estaría muy orgulloso de representar a mi país natal, porque eso es un privilegio de pocos. Representé de pequeño a Venezuela en diferentes torneos internacionales y siempre me emocionó oír nuestro himno y ver nuestra bandera; a pesar de la distancia y del tiempo, aún me emocionan.

Lo primero que se necesita para que una selección sea exitosa es el talento de sus jugadores, y obviamente es un gran error definir quién merece formar parte de una selección tan solo por el número de franelas de la selección que ha ensuciado en los entrenamientos. Aquí no se trata de si soy más o menos venezolano por haber tenido el privilegio de que una selección de otro país se fijara en mí y valorara mis habilidades y mi talento, que me llamaran a integrar un grupo blindado de selectos futbolistas que viene triunfando y trabajando cohesionadamente desde hace más de cinco años. Para mí, eso también es un gran privilegio y un gran reconocimiento a mi esfuerzo, a mi talento y a mis logros. Me gustaría aprovechar para aclarar que dicho llamado de la selección española me llegó bastante después que el del seleccionador y la federación de Venezuela. En lugar de facilitarme las cosas, solo se esforzaron en difamarme públicamente.

Mientras unos te maltratan e intentan desacreditarte, no honran sus compromisos ni pagan sus deudas, se muestran soberbios e inflexibles y buscan perjudicar tu carrera con sus absurdas exigencias, otros destacan por su seriedad, valoran tu talento, te hacen sentirte como uno más de los de ellos y se preocupan para que el cronograma de sus actividades no afecte la carrera de sus jugadores en sus distintos clubes. Nuevamente te hago la pregunta: ¿Qué hubieras hecho tú en mi lugar?

¿Alejandro Marqués estaría dispuesto a representar a Venezuela en un futuro cercano si existiera algún contacto del nuevo cuerpo técnico encabezado por José Peseiro?

Reitero que representar a la selección nacional de tu país es un orgullo y un privilegio de pocos y qué más quisiera yo que esa situación se diera. Sin embargo, formar parte de un equipo no depende de tu única voluntad. Tú puedes desear formar parte de tu selección, pero si el seleccionador en ese momento no te cree conveniente para sus propósitos, o lo que te exige para formar parte del equipo atenta de manera directa contra tu carrera y tu futuro, pues simplemente esa representación no se dará.

Yo siempre estaré dispuesto a representar a Venezuela. Solo deseo que los contactos futuros, bien sea que vengan de parte de José Peseiro o de los eventuales seleccionadores que lo sustituyan, no sean tan autoritarios y tan absurdos como los que me hicieron para la sub-20, porque desafortunadamente para todos se repetiría la misma historia.

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